Competición en la Pista Universitaria de La Laguna en 1976
Era alevín por entonces y entrenaba en el Atalaya Cocal de Tejina con Pepe “el tornero”. Nos llamaron para competir en La Laguna, en la pista de la Universidad. Como siempre quedamos fuera de casa del entrenador para ir en coches. Ya había corrido algunos cross populares pero era mi primera vez en pista y no sabía que era aquello.
Bajé la escalinata de la pista mirando aquella instalación sin perder detalle. Claro, era de tierra toda, calles y campo de fútbol, con un bordillo de cemento. El pasillo de saltos tenía una tabla casi podrida y no era nada liso, pues estaba bastante irregular, pero me parecía un tremendo estadio –y lo era, en verdad-. Lo habían hecho a finales de los sesenta.
Apenas recuerdo los nombres de los atletas que nos desplazamos. Asdrúbal, Isaac -tal vez-, alguno de los hermanos Carrillo, mi amigo Eduardito –que luego se mató en un accidente de coche-. Eduardo era de El Ramal como yo y me había metido en el atletismo. Supongo que mis hermanos mayores, Juan y Loly, también fueron a competir ese día.
Corría un 60 m.l. y esperé casi muerto de frío mi turno. Series de niños corrían tras una bajada de bandera –no recuerdo que hubiese pistola- pero mi turno no llegaba. Ya no había alevines y me vi solo con atletas infantiles así que reclamé mi derecho a correr.
-Bueno, corres ahora con los infantiles- dijo un hombre de blanco.
Busqué alguna mirada de apoyo y ví a mi entrenador de entonces, Pepe el Tornero, entre la gente. Mis rivales eran altos y mayores pero no me vi en desventaja a pesar de ser chiquito y flaco.
-¿nos piensas ganar? –dijo uno con sorna.
-No sé.
Gané aquella carrera y aquello me gustó. Seguí en esto hasta el día de hoy.
Mi curiosidad me ha llevado a buscar siempre entre los antiguos papeles hasta que encontré un acta vieja, en un papel amarillento. Era de la primavera de 1976. En ella aparecen algunas personas que continúan en el atletismo. Mis rivales infantiles ya lo dejaron, pero no hace tanto de eso. Fue una experiencia única y la primera que recuerdo de una pista de atletismo.
Ricardo Fajardo (marzo de 2006) |